DUO EN EL OESTE AMERICANO

Idaho

Miradas cruzadas, de Violaine Capet y Eric Bacon.

Él lo describía como una peregrinación. Según él, lo que estaba sucediendo en los ríos de América del Norte era sagrado, un viaje físico y espiritual, una experiencia que debe realizarse al menos una vez en su vida.

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Vio

Esas palabras eran las de un fanático de la pesca desde la infancia, moucheur desde hace unos veinte años. Todo lo contrario a mí, de alguna manera. Pero le gustaba contar la infinita riqueza de este mundo paralelo con tanta pasión, y la forma en la cual todo su cuerpo se animaba solo de pensar en subir los generosos ríos de las verdes Montanas  o de las estepas de Idaho, que despertó en mí  la curiosidad y el deseo de ir allí para encontrar un arte de viajar en corrientes y aprender a conversar todavía más y mejor con la naturaleza.

Eric

Ella me decía a menudo que le gustaba mi forma de hablar de la pesca y de la pesca en los Estados Unidos en particular. Pero un día me habló de su deseo de acompañarme con su caña... ¿Por qué no? ¡Pues claro que sí! ¡Vamos!

La pesca con mosca en el Atlántico es una parte de mí. La recuerdo  a lo largo de todo el año y en general, en septiembre, es la partida de mi peregrinación. Estuve allí por primera vez y luego, a menudo, con Jacques Dauty, mi compañero de pesca, mi amigo, mi mentor. Regresé allí hace unos años para llevar sus cenizas. Sigo yendo allí todos los años solo o con mis compañeros de pesca.

Ahora es a mi media naranja a quien quiero mostrarle esta parte de mí. A ver si, como yo, logra desconectarse de todo para conectarse mejor con la naturaleza circundante y encontrar una increíble serenidad...

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Pascal Martin
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Los inicios con Pascal Martin.
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Vio

Sin embargo, faltaba un paso preliminar; El aprendizaje acelerado de la pesca con mosca. De sus códigos, de sus técnicas, de la entomología, de la lectura del agua, de la vida de los peces y de las  truchas en particular, estaba totalmente ignorante.  La idea de entrar en el agua, de fusionarse con la corriente, de salir de ella ensordecida,  me daba más ganas que de encontrarme con un instinto depredador, que –por cierto- siempre me ha faltado.

Tampoco soy de  naturaleza contemplativa,  por lo que era imposible imaginarme actuar solo de acompañante,  esperando a mi héroe en las orillas poniendo lacitos en racimos de flores.

Es entonces por esa razón que, Pascal  tuvo la ardua tarea de enseñarme a lanzar mi linea durante un fin de semana memorable (¡ya encontré un nuevo candidato a las presidenciales!) y durante el cual un tremendo viento nos dio la oportunidad de estar casi a solas, hubo muy pocos pescadores  vadeando. Su paciencia infinita y también espero, al menos por una parte, la aplicación que implementé nos llevó a pensar que toda esperanza no era vana, sino todo lo contrario.

Después de haber ensayado un poco en los cursos de agua seca de Vienne o Charente, después de haber saboreado algunas sardinas cerca del agua, nos dimos cuenta de la necesidad de tomar una segunda clase.

Al final de una estancia en el País Vasco, Glenn tuvo la tarea de permitirme afinar mi lance y trabajar mi manera de clavar para poder recibir una aprobación simbólica para dedicarme a esta nueva disciplina en el escenario de la mítica película de Robert Redford.

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Glenn Delporte
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Violaine bajo la mirada atenta de Glenn
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Eric

Hacia entonces falta planear una fase de aprendizaje.

Primero hablamos mucho sobre el agua y sus movimientos, de los peces y de su comportamiento, del equipo, de las diferentes técnicas, de los insectos. Del por qué de la pesca con mosca y por qué liberamos casi todos los peces que capturamos. ¡Pero maldita sea! Qué maravilloso proyecto el de iniciar a la pesca una verdadera principiante con una caña de mosca.

Para la técnica de  lance, dejé actuar a los profesionales. Tengo la suerte de contar entre mis amigos dos instructores guías de pesca: Pascal Martin y Glenn Delporte.

Un fin de semana organizado con el primero en las orillas del Agout y del Orb, luego un recordatorio con el segundo en el Nives ... unos instructores competentes y pacientes, pero también llenos de delicadeza y una aprendiz que no es cobarde, incluso en las peores condiciones. Estos tres días de práctica le  permitieron a nuestra principiante, poder posar a buena distancia y con precisión una mosca seca.

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Vio

La hoja de ruta había sido completamente definida por Eric desde el principio, así era: nuestro viaje consistía en el descubrimiento de los ríos más hermosos de América del Norte,  capturar una trucha por lo menos en cada uno de ellos y para descubrir (juntos esta vez) el entorno geológicamente extraordinario de Yellowstone Park.

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yellowstone
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Rainbow Trout
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Eric

Definir una ruta para nuestro viaje fue bastante simple, conozco bastante bien  el triángulo de oro de la pesca con mosca de Idaho, Montana y Wyoming por haberlo recorrido durante más de 25 años. Nuestra estancía debía de ser un verdadero viaje sobre el agua:

• disfrutar de  los ríos más hermosos,

 • que sean de fácil acceso y no demasiado técnicos para la pesca,

• ver una gran variedad de paisajes,

• y finalmente variedad: Arco iris, Farios, Cutthroats.

En primer lugar, me parecía obvio: quería que el primer río que descubriera fuese Kelly Creek en el norte de Idaho. Si tuviéramos que describir el río perfecto para la práctica de nuestra pasión, la mayoría de nosotros describiríamos un arroyo que se parece a Kelly Creek.

 Así que aterrizaríamos en Missoula para visitar el norte de Idaho primero. Luego,  hacia el este: hacia las grandes llanuras del Montana para subir por el Valle de Madison y alcanzar el Parque de Yellowstone.

Seguir hacia el sur para cruzar el Parque Nacional Grand Teton en el Wyoming. Y finalmente, un gran viaje al oeste a través del Idaho nos llevaría a través de los paisajes lunares de Craters of the Moon para llegar a Boise, a casa de  mi amigo Erik Moncada.

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Idaho
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Vio

Dedicamos nuestro primer día al mejor arroyo para el pescador exigente. Y también ansioso por igualar la exuberancia de la naturaleza circundante con el carácter escabroso de un curso de agua propicio para ejercerse una multitud de técnicas de pesca

Es, en cualquier caso, en estos términos en los que este río me fue descrito y de esta manera que lo encontré. Gracias a los consejos de Eric, capturé mi primera trucha estadounidense.

El día siguiente fue dedicado a pescar en el St. Joe. Los lobos blancos, el riesgo de avería, la impaciencia contenida pero tan palpable de Eric en el agua… ¿Fue por una de estas razones o por la sutil combinación de las tres que conservo hoy un excelente recuerdo de este pintoresco río? En cuanto a la pesca encontré truchas poco dóciles por no decir difíciles. Nos obligaron a obtener imitaciones de mariposas blancas en una tienda de moscas, por no tener ni una en mi caja  cone la colección para el prefecto pescador estadounidense cuidadosamente confeccionada por nuestro amigo entomólogo Christian.

Gracias a estos tres días muy soleados y entonces muy agradables, recuerdo con emoción el viento cálido que me envuelve y puedo dar testimonio de una sensación de bienestar absoluto en el camino de regreso al hotel.En este  preciso momento, el humo de los incendios foestales  empañó nuestra vista, el cielo brillaba mientras escuchábamos System of a down  y volvía a ver  las truchas que había estado dispuesta a creer en nuestra astuta estrategia  (desarrollada por Eric y, a veces, ejecutada por mi), sentí una especie de gratitud y la imaginé recíproca una vez que volvieron a ser libres.

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kelly kreek
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Eric

 Aquí estamos, en la famosa Kelly Creek. Ella atrapa rápidamente sus primeros Cutthoats pescando  con un sedge. Mi rol es el de una especie de asesor técnico: elijo el curso, la mosca que me parece adecuada y me quedo cerca de ella para adaptar constantemente  la estrategia a las condiciones.

 Si a Violaine le gusta controlar sus lances al principio, rápidamente le cogeel  gusto a capturar y hasta siente  frustración cuando las truchas se desenganchan antes de llegar a la red.

Después de tres días de práctica relativamente intensiva, sus lances están  cada vez mejor controlados y la manera de clavar olvidada, ya no son un problema para ella. Para aumentar las capturas ya toca comenzar a pescar con una pequeña ninfa debajo de indicador y muy rápidamente en el St Joe, las capturas se suceden.

Vio

Teníamos suerte de haber disfrutado del clima agradable ya que las previsiones que se avecinaban tenían poco que ver con el verano indio americano que habíamos anticipado. Recordaremos nuestra entrada en el Parque Natural de Yellowstone bajo una fuerte tormenta eléctrica.

 A primera vista,Gibbon ofrecía condiciones ideales; Las cebadas eran numerosas... bajo el cielo amenazador. Después de la lluvia, las truchas tenían un comportamiento completamente diferente, el agua se había vuelto perfectamente lisa. El viento aún soplaba con fuerza, recuerdo el placer que me causó la idea de engañar a las truchas -« desafiarlas »  traduciría mejor mi pensamiento- con una imitación de saltamontes, como un gigante que intentaría atraer a un hombre con una costilla de terneroa gigante. Casi lo logré pero la trucha se escapó.

 Luego volvió la lluvia y pasamos el resto del día en el coche, para admirar a los bisontes que vivían su vida tranquilamente, de vez en cuando se detenían algunos coches de turistas venidos de cualquier parte del mundo, con una indiferencia y una naturalidad sorprendentes.

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yellowstone
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Dedicamos los días siguientes a visitar el parque, famoso por la multiplicidad de sus fenómenos geotérmicos (géiseres, fumarolas y fuentes de agua caliente cuyos emblemas son el Grand Prismatic y  el Old Faithful).

Bajo un clima fresco y nublado, nos tomamos el tiempo de entender esta región del mundo singular por la delicadeza de su corteza terrestre, en lugares directamente conectados al centro magmático del tierra y, sin embargo, particularmente apreciada por las truchas.

Temiendo una tormenta de nieve anunciada, Eric modificó nuestra ruta para disfrutar mejor de nuestra presencia en el parque y de las partidas  de pesca programadas; en Flat Creek, donde mis pies congelados me obligaron a caminar un poco y pude presenciar  el espectáculo conmovedor de un oso pardo cruzando el río.

 El paisaje que se desplegó ante nuestros ojos hacia Mammoth Hot Springs fue particularmente auténtico, recuerdo rebaños de bisontes al atardecer y bajo la nieve, ciervos pastando en las rotondas de las ciudades, familias de antílopes con trasteros blancos (pronghorn) esfumándose delante de nosotros.

Para terminar a lo grande nuestra estancia en el parque, hicimos una caminata especial desde Cook City. Especial, en la medida en que le dio un significado completo  al carácter sagrado que Eric solía mencionar cuando vino  a pisar la tierra y los ríos de esta parte del mundo. Fue en este valle del Lamar donde   había venido a depositar las cenizas de su gran amigo pescador  Jacques, con quien había descubierto este lugar.

La magia del sol  nos permitió disfrutar de una fructífera partida de pesca a pesar del viento que llevaba su nombre. Fue tan breve y tan intenso que era imposible no imaginar que era el amistoso y benevolente homenaje de un amigo cuyo recuerdo perdura.

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Yellowstone National Park
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Eric

Habíamos planeado dedicarle una semana completa al parque de Yellowstone. Para poder pescar en los ríos principales, visitar todos los sitios turísticos (fue une nueva experiencia para mi, después de unos diez viajes en el país delos géiseres, nunca había  perdido el tiempo de abandonar el lecho de los ríos) y de hacer senderismo.

Tuvimos que cambiar nuestros planes  debido a un clima muy inusual en esta temporada. El viento, el frío, la lluvia, las nevadas a menudo abundantes y algunos ríos a veces intransitables debido a las precipitaciones nos obligaron a salir de nuestra ruta inicial e improvisar.

A pesar de estos contratiempos, Violaine captura sus primeras Arco Iris y Farios Norteamericanas en el lago de Madison. Los lagos de  Yellowstone y de Snake le permiten clavar hermosas Cutthroats. Su habilidad con la caña, creció terriblemente rápido y esto fue muy útil porque si los peces son numerosos, sufren una fuerte presión pesquera que los hace extremadamente miedosos.

Nos cruzamos con muchos pescadores estadounidenses que compartieron con nosotros su incapacidad para engañar a las truchas locales y me hace darme cuenta de lo mucho que nuestra principiante supo adaptarse.

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raimbow trout
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Vio

El día siguiente salíamos del parque para ir a casa de Erik, el amigo estadounidense, otro loco por la pesca, a quien conocií hace unos años en una tienda de moscas. Otro viaje, otro ritmo, otros paisajes.

Si tuviera que dibujar nuestro road trip, habría poco espacio para los enormes paisajes. Un cielo inmenso ocuparía todo el espacio del folio: saturado, siempre con tormenta, aparecería de un azul antracita y con huecos, estaría atravesado por columnas de luz.

El suelo en el cráter lunar aparecería en negativo, en negro lavado, similar a los azulejos que un día pondríamos en nuestra futura cocina (ver Craters of the Moon ).

 Gracias a los consejos de mi entrenador personal emérito (y no muy objetivo) y a la benevolencia conmovedora de Erik, las truchas grandes y fuertes que viven en las represas del Idaho me convirtieron, en solo unos días, en una verdadera estrella de la pesca con mosca.

La situación era diferente aquí: el placer no estaba tanto en clavar si no más bien en la batalla que primero había que ganarse y luego merecerse con estas bellezas nadadoras vertebradas y con agallas, de agua dulce.

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grosse truite
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erik moncada
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Para convencerlas, tenía que hacer uso de bíceps y  tríceps (bueno, los que me tocan) y del instinto de vida (el que todavía tenía durante mi corta vida intrauterina), para anticipar los pasos del sinuoso camino que decidieron seguir.

Mi única  experiencia de combate se reduce a esta. Mi caña guarda los estigmas de aquella... irreversibles.

La imagen no estaría completa si no mencionaría la naturaleza eminentemente colectiva e  intensamente compartida de  estas jornadas de pesca.

Si había dos en la foto (el pescador y su presa), éramos cuatro para poder contar todas las historias de nuestros días de pesca, exagerando las dificultades, la habilidad del pescador o el tamaño del pez, con el único propósito de agregar más diversión a nuestras historias pintorescas.

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brown
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Eric

Ultima partida de pesca de nuestra estancía en las tierras de mi amigo Erik Moncada.

Ahora se trata de pescar tailwaters (ríos bajo represas).

El trato cambia un poco para Violaine porque son ríos mucho más grandes y más poderosos que los anteriores y sobretodo, los peces son mucho más grandes.

Si dominaba los lances y los clavados después de más de 10 días de práctica diaria, todavía la faltaba por  aprender a controlar los peces que miden más de 50 cm. Una vez más me quedo  impresionado frente a  su capacidad de adaptación.

Ella entiende rápidamente cómo posicionarse frente al pez que cambia rápidamente de sector una vez clavado, mantiene la caña en alto para amortiguar los golpes y no duda en seguir al pez durante varias decenas de metros para evitar los daños.

Entonces, el primer día en un río poblado principalmente por grandes Farios nos fue genial. Sin daños ni  desenganches y los peces trofeos llegan a la red después de 15 minutos de combate. Hasta un guía local ubicado en la orilla opuesta  detuvo su actividad para disfrutar del espectáculo.

A pesar de un día cubierto propicio para la eclosión, las cebas son raras y la pesca se hace por debajo del agua. La técnica seca / ninfa ahora bien controlada por Violaine funciona notablemente bien.

Al día siguiente pescamos la South Fork of the Boise River siempre en compañía del autóctono de la región. El río está poblado por arco iris salvajes y ¡hubo daños! Fue primero la caña de Violaine que no resistió y cuyo tramo intermedio parte después de una larga lucha.

Hay que decir que la decisión de continuar pescando con su caña ligera para seda n°3 - una elección que había sido el tema de un largo debate con Erik- es discutible.

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boise
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BWO
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 Luego, pescando una vez con mi caña y otro con la de Erik -ambas para seda n° 4- fueron constantes las roturas de la parte inferior de la línea. Fue solo después de la pérdida de varias moscas que encontró los buenos gestos cuando estos peces giran a gran velocidad, como algunas de sus semejantes marinos.

El día se desarrolló con un brote ininterrumpido y a veces masivo de BWO. Las truchas son muy selectivas ante tanta abundancia de alimentos y es a menudo un montaje emergente el que gana la apuesta. El día fluyó entre buen humor y numerosas carcajadas.

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Brown Trout
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Vio

No habrá dos viajes como este. Es, de hecho, al mismo tiempo el viaje del descubrimiento de un país a través de sus truchas, de una disciplina que ni siquiera sospechaba que existiera unos meses antes, y de un "nosotros" que aprende a descubrirse en el otro extremo del planeta. Sin embargo, habrá otros viajes alrededor de la pesca, para conocer la naturaleza de otro lugar del mundo, para completar una autonomía aún tartamudeante, para encontrar estos raros y agradables momentos de gracia, y para dejar que la historia se desarrolle...

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big brown
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Eric

Este viaje fue de una  belleza y de una intensidad que pocas veces nos encontramos. Compartir tu pasión con la persona que amas¡¡¡. Los objetivos antes de salir de viaje eran claros: un viaje por el agua, los ríos más bellos de América del Norte que conozco bien y una iniciación a mi pasión. Pero también, y sobre todo, sin hacerle perder el gusto de la pesca. Mis compañeros habituales a menudo me describen como "infatigable" al borde del agua y, a veces, solo la noche puede detenerme. Para nuestro viaje, habíamos planeado sesiones cortas para que Violaine pudiera ponerle fin tan pronto como quisiera.

En el borde del agua, pasaba la mayor parte del tiempo junto a ella, mi caña clavada en mi wader y solo pescaba por períodos cortos pero intensos cuando ella descansaba su brazo cansado por los esfuerzos. Lo que me sorprendió fue que no sentí ninguna frustración por no pasar más tiempo tratando de engañar a estos peces yo mismo. Aquellos peces que, sin embargo, me hacen soñar todo el año. Me pareció apasionante estar a su lado para aconsejarla y guiarla. Ya me paso varias veces aconsejar a otros pescadores al borde del agua y, aunque me complació ayudarlos a capturar peces, debo confesar que, para ser sincero, prefiero capturarlos yo mismo.

Esta vez fue totalmente diferente. Para cada pez capturado por Violaine sentí una alegría más intensa que cuando estoy con mi caña en la mano y esto se repitió a lo largo de nuestro viaje,  captura tras captura...

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